Llega enero y con él, el eterno dilema de los que tenemos gatos: "¿Qué hago con el michi?". La culpa de dejarlos solos nos carcome y muchas veces, con la mejor intención del mundo, tomamos decisiones que terminan perjudicándolos. Hoy en Balanceados a tu Casa dejamos de lado la venta para hablar de comportamiento animal y salud, porque entender su naturaleza es la única forma de cuidarlos bien.

El Mito: "Pobrecito, se va a sentir solo" Tendemos a humanizar a los gatos. Pensamos que necesitan lo mismo que nosotros o que los perros: compañía constante. Pero la etología (la ciencia que estudia el comportamiento animal) nos enseña una regla de oro:

  • El perro tiene apego social (a su dueño).

  • El gato tiene apego territorial (a su casa).

Para un gato, su casa no son solo paredes. Es un mapa olfativo que él construyó frotando su cara contra los muebles. Ese "olor a hogar" es lo que le da seguridad y baja sus niveles de estrés.

Por qué mudar a tu gato a otra casa es una mala idea Llevarlo a la casa de un familiar o a una guardería por 10 o 15 días implica arrancarlo de su zona de seguridad.

  1. Estrés agudo: De golpe, todo huele distinto, hay ruidos nuevos y no tiene sus "escondites" seguros.

  2. Riesgo de salud: El estrés en gatos no es solo "nervios". El estrés libera cortisol, lo que baja las defensas (pueden reactivarse virus latentes como el herpesvirus) o inflamar la vejiga, provocando cistitis idiopática o obstrucciones urinarias (que son gravísimas).

  3. Doble adaptación: Los gatos tardan entre 5 y 10 días en adaptarse a un lugar nuevo. Para cuando tu gato se sienta cómodo en la casa de tu tía... ¡vos volviste y lo llevás de nuevo a la tuya! Lo sometés a dos mudanzas en 15 días.

La Solución Ganadora: El "Cat Sitter" (Niñera de Gatos) La evidencia indica que la mejor opción para vacaciones cortas (hasta 20-30 días) es que el gato se quede en su casa. Sí, va a estar solo muchas horas, pero estará en su entorno.

¿Qué necesitás para que funcione? No alcanza con dejarle una montaña de comida y volver a la semana. Eso es peligroso. Necesitás que alguien (un vecino de confianza, un familiar o un Cat Sitter profesional) vaya todos los días.

El Checklist para la niñera:

  • Limpieza: El plato de comida y el de agua deben lavarse, no solo rellenarse. Y las piedras deben limpiarse a diario (si el baño está sucio, el gato retendrá orina y eso enferma).

  • Juego: La visita no debe ser exprés. Pedile que se quede 20 minutos jugando con una caña o simplemente haciéndole compañía en el sillón.

  • Ventilación y Luz: Que abra un poco las persianas para que entre luz natural y circule aire, pero asegurándose de que no haya rutas de escape.

     

    CONCLUSIÓN Sacate la culpa. Dejarlo en su casa no es abandonarlo, es respetar su naturaleza territorial. Con una buena supervisión diaria, tu gato va a pasar unas vacaciones mucho más tranquilas durmiendo en su sillón favorito que estresado bajo la cama de una casa ajena.

    ¡Buenas vacaciones para todos (humanos y felinos)!