Te fuiste a la costa con esa imagen de película en la cabeza: vos corriendo por la orilla y tu perro saltando las olas feliz de la vida. Pero llegás, bajás a la playa y... la realidad te golpea. Tu perro clava las cuatro patas en la arena seca y te mira con cara de "ni loco me acerco a esa cosa que hace ruido".

O todo lo contrario: apenas le sacás la correa, sale disparado como un torpedo hacia el agua y no hay forma de sacarlo.

¿Por qué pasa esto? ¿Es normal que tengan miedo? ¿Qué cuidados hay que tener con los "nadadores"? Hoy en el blog de Balanceados a tu Casa te contamos todo sobre la relación entre los canes y el mar.

EL MIEDO: Cuando el mar es un monstruo ruidoso 🛑

Si tu perro le tiene terror al agua, no lo fuerces. Para ellos, el mar puede ser una experiencia sensorial abrumadora:

  1. El Ruido: El estruendo de las olas rompiendo es constante y grave. Para un oído canino sensible, es mucho más fuerte que para nosotros.

  2. El Movimiento: El mar nunca está quieto. Para un animal que no entiende el concepto de "marea", es algo impredecible que se le viene encima.

  3. La Inestabilidad: La arena mojada se hunde bajo las patas y el agua las empuja. Esa falta de "suelo firme" les genera muchísima inseguridad.

El consejo de oro: Si tu perro prefiere quedarse bajo la sombrilla, dejalo. Obligarlo a entrar o tirarlo al agua "para que aprenda" solo va a generarle un trauma y romper el vínculo de confianza con vos. Disfrutá de la playa con él en la arena, jugando con la pelota o simplemente descansando.

EL DISFRUTE: ¡Al agua pato! 🌊🐕

Para otros perros (especialmente razas como Labradores, Goldens o Perros de Agua), el mar es Disney. El agua activa instintos de caza (perseguir la espuma), les permite regular la temperatura corporal rápidamente y gastar energía de una forma explosiva que en la ciudad no pueden. Verlos barrenar olas o correr salpicando es una inyección de alegría pura.

⚠️ TIPS DE SEGURIDAD (Si tenés un perro acuático, leé esto)

Si tu perro es de los que aman el agua, tenés que estar atento a estas 4 cosas para que el día de playa no termine en la veterinaria:

1. Ojo con el agua salada 🤢 Muchos perros, en la emoción del juego, tragan agua de mar. O peor, les da sed y toman de ahí. El agua salada es un laxante natural y potente. Si toma mucha, va a tener vómitos y una diarrea importante (y peligrosa por la deshidratación). Llevá siempre agua dulce y fresca y ofrecesela cada 20 minutos para que no tenga la tentación de tomar del mar.

2. Las corrientes y el cansancio Los perros no saben medir sus fuerzas. Pueden nadar mar adentro siguiendo una pelota y después no tener energía para volver, o ser arrastrados por la corriente. Nunca le pierdas la vista y no le tires juguetes muy lejos si el mar está picado.

3. El sol también quema ☀️ Los perros con pelo corto, blanco o con la nariz rosada pueden sufrir quemaduras de sol igual que nosotros. Poneles protector solar (apto mascotas o de bebés) en el puente de la nariz y la punta de las orejas.

4. El "baño post-playa" es obligatorio La sal y la arena irritan muchísimo la piel. Cuando vuelvan de la playa, dale un buen enjuague con agua dulce para sacarle todo el salitre y evitar picazón o dermatitis (los famosos "parches calientes").

CONCLUSIÓN Ya sea que tengas un "lobo de mar" o un "lagarto de arena", lo importante es compartir el tiempo juntos. Respetá sus tiempos, cuidalo del sol y del calor, y ¡a disfrutar de las vacaciones!

¿Y vos? ¿De qué equipo es tu perro? ¿Team Agua o Team Arena? 🏖️👇