Llega diciembre y con él, la eterna batalla: Gatos vs. Decoración Navideña. Para nosotros, el árbol es espíritu festivo; para ellos, es una torre de escalada llena de juguetes brillantes que apareció mágicamente en el living.
Más allá de lo gracioso que puede ser verlos jugar, la Navidad es una de las épocas con más urgencias veterinarias por ingestión de cuerpos extraños e intoxicaciones.
En Balanceados a tu Casa queremos que brindes tranquilo. Por eso, te dejamos esta guía para decorar a prueba de michis curiosos.
1. El enemigo silencioso: Guirnaldas, cintas y "pelos de ángel"
Si hay algo que debés evitar a toda costa si tenés gatos, son las decoraciones lineales y brillantes. ¿Por qué? La lengua del gato tiene espículas hacia atrás. Una vez que empiezan a tragar un hilo o cinta, no pueden escupirlo; su mecanismo natural los obliga a seguir tragando. Esto provoca una obstrucción intestinal lineal (el intestino se pliega como un acordeón), una condición gravísima que requiere cirugía urgente. Solución: Decorá con cintas gruesas de tela que no puedan tragar o simplemente evitá los hilos colgantes.
2. El Árbol: ¿Torre o Amenaza?
Si tenés un gato joven o muy activo, la probabilidad de que intente escalar el árbol es del 100%.
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Estabilidad: Asegurate de que la base sea muy pesada y ancha. Si es posible, atá la punta del árbol a la pared o al barral de la cortina con tanza invisible para evitar que se les caiga encima.
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Adornos: Colocá los adornos más frágiles (de vidrio) en la parte alta y dejá los de plástico o madera (irrompibles) en la base, donde seguro recibirán zarpazos.
3. Luces y electricidad
Los cables de las luces navideñas pueden ser tentadores para morder. Una descarga eléctrica puede causar quemaduras en la boca o incluso edema pulmonar.
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Tip: Escondé los cables sobrantes, pegalos al piso con cinta o usá caños corrugados para cubrirlos. Y siempre, pero siempre, desenchufá el árbol cuando no estés en casa o te vayas a dormir.
4. El Banquete
Ojo con convidarle sobras de la mesa. Alimentos con cebolla, ajo, huesos cocidos o mucho condimento les hacen mal. Si querés darle un regalo, optá por un sobrecito de comida húmeda premium o unos snacks diseñados para ellos.
La Navidad es para disfrutar en familia, y ellos son parte fundamental. Con estos pequeños cuidados, te asegurás de que el único lío que hagan sea tirar alguna esfera de plástico por el piso.
¡Felices Fiestas les desea el equipo de Balanceados a tu Casa!
