Si tenés gato, seguro conocés la escena: le servís su plato con toda la ilusión, él se acerca, olfatea dos segundos, te mira con una mezcla de decepción y juicio, y se va indignado moviendo la cola.
A veces nos reímos y decimos que son unos "divos" o unos caprichosos. Pero, ¿y si te dijera que esa actitud no es soberbia, sino pura biología?
En Balanceados a tu Casa, queremos contarte la verdad detrás del paladar de tu michi.
No es maña, es supervivencia: El carnívoro estricto
A diferencia de los perros (y de nosotros), que somos omnívoros y podemos arreglarnos con un poco de todo, los gatos son carnívoros estrictos. Esto no es una preferencia gastronómica; es una necesidad fisiológica.
Su cuerpo está diseñado por la naturaleza para procesar proteínas de origen animal. Necesitan nutrientes específicos, como la taurina y la arginina, que solo se encuentran en la carne. Si su comida tiene mucho relleno (maíz, trigo, soja) y poca carne real, su instinto les dice: "Che, esto no me sirve".
3 Señales de que tu gato necesita un cambio de menú
Más allá de que te rechace el plato, hay otros indicadores de que la nutrición actual no está cubriendo sus necesidades:
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El "Pelo de Escoba": Un gato sano debe tener el pelaje suave y brillante. Si lo notás opaco, con caspa o se le cae en exceso (más allá de la época de muda), le faltan ácidos grasos y proteínas de calidad.
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Heces con mucho olor y volumen: Si limpiar las piedritas es una misión de riesgo biológico, ojo. Un alimento de alta digestibilidad produce heces más pequeñas, firmes y con menos olor, porque el cuerpo aprovecha casi todo lo que come.
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Hambre constante pero selectiva: Pide comida todo el día, pero cuando le servís, come dos granitos y se va. Esto suele pasar porque el alimento tiene calorías vacías; lo llena pero no lo nutre, entonces sigue sintiendo la necesidad de comer.
La calidad entra por el olfato
Los gatos tienen un sentido del olfato muchísimo más potente que el gusto. Si el alimento está rancio, tiene demasiados saborizantes artificiales o simplemente no huele a "comida real", lo van a rechazar.
Los alimentos Premium y Super Premium (como los de la línea Advance Bio o Profesional Vet que trabajamos) utilizan ingredientes frescos y naturales que resultan irresistibles para ellos, sin necesidad de trampas químicas.
¡Hacé la prueba!
Cambiar a una nutrición superior no es un gasto, es invertir en menos visitas al veterinario y más años de ronroneos.
En Balanceados a tu Casa, te lo hacemos fácil. No hace falta que cargues bolsas pesadas ni que adivines qué comprar. Entrá a nuestra tienda, elegí calidad, y nosotros te lo llevamos a la puerta. Tu gato (y tu espalda) te lo van a agradecer.
